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El land y sus habitantes
Tesoros artísticos y museos
Arte se encuentra en Baviera por doquier. Magníficos palacios e impresionantes catedrales imprimen en toda Baviera su sello a las ciudades. Los museos bávaros guardan tesoros artísticos de todas las regiones del mundo, de todas las épocas y de todos los estilos. Más de 100.000 monumentos histórico-artísticos así como más de 1.200 museos y colecciones enriquecen el patrimonio cultural de Baviera. Año a año atraen los palacios y museos bávaros más de 20 millones de visitantes. Con su impresionante variedad de obras de arte, Baviera es uno de los lugares más atractivos para quienes se interesan por el arte. Y una herencia cultural tan rica es naturalmente también una gran obligación. El Estado libre de Baviera destina cada año alrededor de medio millardo de euros al arte y la cultura, correspondiendo de este importe aproximadamente 35 millones de euros a la protección de monumentos históricos.
En todas las regiones de Baviera hay obras de construcción que, desde el punto de vista de la historia del arte, poseen una relevancia de alcance mundial. Comencemos con la catedral de Bamberg, un extraordinario testimonio del arte arquitectónico románico. Fundada hace más de mil años por el Emperador Enrique II, alberga una de las obras de arte alemanas más famosas, el jinete de Bamberg.
La iglesia de San Lorenzo de Nuremberg es la primera de la serie de grandes catedrales góticas de Baviera, a cuyo término se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Múnich. Augsburgo, la ciudad de los Fugger, resplandece con su representativo ayuntamiento, una de las más importantes obras renacentistas al norte de los Alpes. Y el barroco despliega en Baviera todo su esplendor, por ejemplo con la monumental residencia de Wurzburgo de Balthasar Neumann o las innumerables iglesias barrocas rurales, de las cuales, una de las más conocidas es la Wieskirche. A todo esto se suma el Walhalla, templo consagrado a la conmemoración de grandes personalidades, ubicado cerca de Ratisbona, cuya construcción fue inspirada por la admiración que el rey Luis I sentía por Grecia, así como también el palacio de Neuschwanstein, una plasmación del mundo de fantasías de Luis II, nieto de Luis I. La arquitectura moderna está representada de forma ejemplar por las obras del estadio olímpico de Múnich, destacando especialmente la audaz construcción de su cubierta, el toldo más grande del mundo.
Los museos de Baviera son verdaderos tesoros. Las galerías de pinturas de la Antigua Pinacoteca y la Nueva Pinacoteca de Múnich se encuentran entre las más importantes del mundo y albergan obras de Durero, Rembrandt, Caspar David Friedrich y otros grandes pintores. El Museo Nacional Germánico de Nuremberg es el museo de historia de la cultura más grande de Alemania y posee una amplia colección que se extiende desde la protohistoria hasta la época actual. En tiempos recientes, la ya rica gama de museos bávaros se ha vista incrementada por otras maravillosas instituciones que la realzan aun más, tales como p. ej. el Museo Georg Schäfer de Schweinfurt, El Nuevo Museo de Nuremberg, el Museo de la Fantasía de Bernried, junto al lago Starnberg, así como la Pinacoteca de la Modernidad de Múnich. Junto a esta última se encuentra actualmente en construcción un nuevo museo, el que cobijará la colección Brandhorst, con importantes obras de arte contemporáneo.